Conócenos...

La historia detrás del ritual

Ayudando a familias a conectar, a encontrar un espacio común. ​

No creo que educar emocionalmente sea enseñar a hablar de emociones.​ Creo que empieza mucho antes: cuando un niño/a se siente escuchado, comprendido y seguro para expresar lo que lleva dentro.

Me llamo Nikol Mircheva, soy profesora de idiomas y atleta. Durante años he acompañado a niños y adolescentes dentro y fuera del aula. Ese camino me enseñó que aprender y crecer solo es posible cuando una persona se siente emocionalmente segura.

Todo empezó en el aula...

Durante años vi a niños incapaces de expresar lo que sentían y a adolescentes luchando con la ansiedad, la inseguridad o la soledad.

Comprendí que la conexión emocional también se educa.

Por eso decidí crear un ritual que ayudara a las familias a hacer de la conversación un hábito.

Implementado en centros educativos y bibliotecas

Nuestros talleres y experiencias, impartidos en academias y bibliotecas, convierten la educación emocional en una vivencia práctica, cercana y compartida.

 

Conexiones que dejan huella

Muchos estudiantes expresaron emociones y preocupaciones que nunca antes habían compartido con un adulto.

Diseñado para continuar en casa

El verdadero cambio comienza cuando la conexión no se queda en una actividad, sino que se convierte en un hábito compartido en casa.

Las personas detrás del proyecto

Yasmin Samaan

Psicóloga especializada en bienestar emocional

Este proyecto ha contado con el acompañamiento de distintos profesionales del ámbito educativo y psicológico. Entre ellos, Yasmin ha desempeñado un papel fundamental supervisando el contenido relacionado con el desarrollo emocional.

Su experiencia ha contribuido a garantizar que cada actividad favorezca la identificación, comprensión y expresión saludable de las emociones.

Estelle Herrero

Profesora de inglés con +20 años de experiencia

Desde el inicio de este proyecto, Estel ha sido una de las personas que más ha creído en esta idea.

Su amplia experiencia trabajando con niños y adolescentes ha aportado una mirada pedagógica muy valiosa durante todo el proceso de creación. Sus observaciones, propuestas y confianza han ayudado a convertir una idea en una herramienta útil para las familias.